martes, 12 de julio de 2016

¿Por qué ponemos etiquetas a la gente?

Etiquetas
Sinceramente ¿quién no ha sucumbido alguna vez ante el acto de poner etiquetas a las personas?
Si, creo que todos en algún momento ( o muchos momentos ) de nuestra vida lo hemos hecho.
Cuando nos encontramos frente a una persona, sea de nuestro circulo más íntimo, un conocido o a un desconocido que hace o dice algo que nos toca la fibra suele saltar el resorte de la etiqueta.
Pero vayamos por partes.

"Las etiquetas son pequeños juicios de valor que hacemos de una persona en un momento dado de nuestra interacción".

Son como los hashtag (‪#‎cabezón‬) que se usan en las redes sociales para definir rápida y concretamente una situación o evento. Sólo que lo usamos para "definir" a las personas. Y con la misma rapidez con que escribimos los hashtag.
¿Por qué ponemos etiquetas?
En primer lugar al etiquetar a una persona la estamos, literalmente, diferenciando de nosotros mismos. Eso es, si decimos que una persona es egoísta por contraposición y diferenciación estamos diciendo que nosotros no lo somos.
En segundo lugar, nos aseguramos un marco de actuación. Esto significa que, por ejemplo, ante una persona irritable, nuestro mecanismo será el de defendernos de la posible agresión.
En definitiva es una manera (no necesaria) de sentirnos mejores que el otro.
Cada vez que etiquetamos a alguien estamos poniendo "fuera de nosotros" aquello que tememos, intuimos o sabemos que forma parte de nuestro personaje (ego).
Por eso, un ejercicio interesante para dejar de poner etiquetas es que cada vez que te veas tentado a hacerlo primero pienses:
¿Esa etiqueta es mía? ¿Qué parte de mi y que no quiero reconocer, está implícita en ella?
Sé que te lo dije en otros post, pero me encanta repetirlo: todas las personas que interactúan contigo son tu espejo. Están frente a ti para brindarte el más generoso y amoroso de los servicios que es ayudarte a que seas cada día más consciente del Ser que realmente eres.
Por eso, no te apures ni te castigues si usas etiquetas, simplemente te pido que antes de hacerlo reflexiones y verás que, poco a poco, dejarás de hacerlo cuando vayas tomando conciencia de que ésto que llamamos vida es sólo un juego de espejos. Algunas veces te gustará lo que veas reflejado y otras no pero tómatelo con sentido del humor y se te hará más leve.
Cuando reconozcas que esas etiquetas son tuyas y sólo tuyas...ya no necesitarás usarlas.
Y como dice el refrán: 

"Lo que Juan dice de Pedro tiene más que ver con Juan que con Pedro".

Con Amor
Claudia Martínez Pardo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios son bienvenidos y me ayudan a crecer. Hazlos de forma constructiva y que ayuden a todo aquel que los lea. Muchas gracias.