“Puedes elegir ser cualquier parte de Dios que desees ser”, le dije a la Pequeña Alma. “Eres Divinidad Absoluta, experimentándose a sí misma. ¿Qué Aspecto de la Divinidad deseas experimentar ahora como Tú?”
“¿Quieres decir que tengo una alternativa?”, pregunto la Pequeña Alma.
Yo respondí: “Sí. Puedes elegir experimentar cualquier Aspecto de Divinidad en, como y a través de ti”.
“De acuerdo”, dijo la Pequeña Alma, “entonces, elijo el Perdón. Deseo experimentar a mi Yo como ese Aspecto de Dios llamado Perdón Total”.
Esto creó un pequeño desafío, como podrás imaginar.
No había nadie a quien perdonar. Todo lo que Yo he creado es Perfección y Amor.
“¿Nadie a quién perdonar?”, preguntó la Pequeña Alma, con cierta incredulidad.
