Pero ¿qué pasa cuando en nuestra vida se presenta un suceso que nos perturba la paz interior? Parece ser que olvidamos quienes somos, entregamos nuestro poder y sabiduría a la circunstancia actual, volvemos a "poner los pies sobre la tierra" y dejamos de actuar de acuerdo a todo lo aprendido.
Quizás sea en esos momentos cuando es más importante recordar que no importa cuántas palabras sagradas hayamos leído y dicho, si no actuamos acorde a ellas no nos servirán de nada.
En el caminos de regreso a nuestro ser espiritual es importante estar atentos para no dejarnos confundir por lo "real" que parece la ilusión del problema que vemos en nuestra vida hoy. Lo que vemos como problemas pueden ser, simplemente, la materialización de creencias que debemos revisar y como tal son una excelente oportunidad de auto-observación y de cambio de aquellas creencias que no están acorde a nuestra auténtica esencia divina.
Eso no quiere decir que no caigamos en la trampa de olvidarnos, momentáneamente, quienes somos en realidad, pero el estar atentos, estar conscientes, nos ayuda a permanecer menos tiempo en ese estado de "olvido espiritual" hasta lograr, por fin, la maestría que supone ser coherentes con lo que decimos, pensamos y sentimos.
Eso no quiere decir que no caigamos en la trampa de olvidarnos, momentáneamente, quienes somos en realidad, pero el estar atentos, estar conscientes, nos ayuda a permanecer menos tiempo en ese estado de "olvido espiritual" hasta lograr, por fin, la maestría que supone ser coherentes con lo que decimos, pensamos y sentimos.
Con Amor
Claudia Martínez Pardo
Claudia Martínez Pardo

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