jueves, 31 de marzo de 2016

Te invito a Descubrir-T



Descubrir-T

A medida que uno va viviendo también va descubriendo el juego que se llama "vivir" y en el camino, repleto de acertijos, armado de valor uno va descubriéndose a sí mismo.
Es curioso darse cuenta que lo que uno daba por certezas ahora no son más que cosas sin sentido alguno.
Nacimos y fuimos educados en la creencia que la vida es nacer, crecer, reproducirse y morir. Y, en medio de esa estructura, estudiar, hacer una carrera, formar una familia y trabajar hasta jubilarse para un día abandonar ésta tierra dejando, con más o menos suerte, el recuerdo de nuestra presencia en un puñado de gente.
¿Y que hay de la pasión? ¿y de aquellas cosas que nos hacen realmente feliz? ¿De lo que nos hace vibrar el alma de emoción?
Muy poco nos cuentan sobre eso y cuando nos encontramos con gente que ha seguido su vocación (léase la llamada de su alma) enseguida, las personas bien intencionadas con mantener la maquinaria en funcionamiento, nos dicen que son unos pocos elegidos, tocados por la varita mágica del destino o bien unos locos que no tienen los pies sobre la tierra.