Según la definición de la Real Academia Española Mentor es un término que procede de Méntor, el consejero de Telémaco en la Odisea. Por extensión, el concepto de mentor refiere a quien actúa como guía o consejero de otra persona.
De tal modo que a la relación existente entre el Mentor y su Aprendiz se la denomina Mentoría.
A través de este vínculo, el mentor comparte su experiencia y conocimientos con la otra persona para que ésta pueda desarrollarse con éxito tanto a nivel profesional como personal.
A raíz de la publicación en el año 1996 del libro de Daniel Goleman “Inteligencia Emocional”, best- seller a nivel mundial, en el cual su autor sostiene que :
"Nuestra visión de la inteligencia humana es estrecha pues soslaya un amplio abanico de capacidades esenciales para la vida".
Como decía, a partir de su publicación, muchas personas han tomado consciencia de la importancia de incrementar su “Coeficiente Emocional” y de "aprender a gestionar sus emociones de forma eficiente".
Es, desde esta premisa, que nace la figura del “Mentor Emocional”.
El proceso de Mentoría está guiado hacia la toma de conciencia acerca de la importancia de nuestras emociones y de su adecuada gestión para lograr los mejores resultados en nuestra vida. Es bien conocido el dicho que reza "aquello que no domines, te dominará a ti". Esto es particularmente válido para nuestras emociones. No se trata de sofocarlas ni de reprimirlas. Eso sería muy contraproducente ya que, tarde o temprano, saldrán a la luz con la fuerza de un volcán en erupción ya sea en forma de palabras, actos o enfermedades psicosomáticas. Se trata de reconocerlas, comprenderlas y usarlas a favor de nuestro crecimiento y desarrollo personal.
Para estos fines, se necesita una figura con experiencia, que ponga a disposición del "Mentorizado" una serie de herramientas y de protocolos de aplicación práctica que lo conducirán, paso a paso, a obtener experticia en el manejo de sus emociones.
Esto es lo que se hace en la relación: Mentor Emocional-Mentorizado.
Se dispone de un tiempo que generalmente abarca varios encuentros, y en ese proceso, el mentorizado va aprendiendo y a su vez logra desarrollar recursos propios para gestionar mejor sus emociones.
Realmente es un proceso fascinante que establece una relación de adulto a adulto y en la que el feedback, entre el mentorizado y el mentor, promueve el crecimiento mutuo.
Si te interesa tener a un mentor emocional que te guíe, no dudes en contactarme a través del siguiente correo: mentoraemocional@gmail.com.
Claudia Martínez Pardo
Paginas consultadas:
http://www.rae.es/
http://definicion.de

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